Clarinet Quintets – W. A. Mozart & C. M. von Weber

W. A. Mozart - Quinteto para clarinete y cuerdas en la, K581

  • 1. Allegro [09:42]
  • 2. Larghetto [06:30]
  • 3. Menuetto [07:06]
  • 4. Allegretto con variazioni [08:55]

C. M. von WEBER - Quinteto para clarinete y cuerdas en si bemol mayor, op. 34

  • 5. Allegro [10:54]
  • 6. Fantasia. Adagio ma non troppo [04:55]
  • 7. Menuetto. Capriccio presto [05:17]
  • 8. Rondo. Allegro giocoso [06:16]

Clarinet Quintets

‘Zum Auge Gottes’

La decisión de maridar en un CD los quintetos para clarinete y cuerdas de Mozart y de Weber ha sido frecuente en la historia de la fonografía. No en balde, estas dos obras representan el establecimiento histórico de esta combinación instrumental como un arquetipo dentro de la música de cámara, usado ya en su tiempo por otros compositores contemporáneos y refrendado en sucesivas épocas por compositores como Brahms, Reger, Hindemith, y así hasta lo más destacado de creación actual. Pero hay otros motivos.

Los intérpretes de hoy agradecemos y tomamos ejemplo del desencadenante común de estas maravillosas obras: un apasionado compromiso recíproco del compositor con el instrumentista. En el complejo caso de Stadler, compañero del compositor en la logia masónica Zur Wohltätigkeit, debemos hablar de su decisiva aportación (junto al constructor Theodor Lotz) en el desarrollo del instrumento bass-klarinet, conocido como clarinete di bassetto, aunque quizás también podamos atribuirle el extravío de los manuscritos de las principales obras para clarinete de Mozart como son este Quinteto K581 y el Concierto K622, oscuras circunstancias que avivan la enigmática realidad de los postreros momentos de la vida del genio salzburgués y nos obligan a interpretar versiones reconstruidas a partir de ediciones posteriores y de bosquejos originales incompletos que requieren buenas dosis de información histórica.

A pesar de que W. A. Mozart solamente sobrevivió seis años al nacimiento de Carl Maria von Weber, debido a diversas casualidades los dos compositores guardan un lejano parentesco: el hermanastro del padre de Weber, Fridolin, fue padre de Constanze Weber, a la postre casada con Mozart, y de su hermana Aloysia, de quien primero estuvo enamorado. Mozart conoció a los Weber en Mannheim en 1777, pero fue en su residencia de Viena, llamada ‘Zum Auge Gottes’ (A la vista de Dios) donde volvió a encontrarse con Constanze y su madre, resultando esto en la consabida boda. Resulta muy curioso el hecho de que en el panteón de los Mozart descansen los restos de Leopold, rodeado de varios miembros de la familia Weber pero no haya ningún otro Mozart con él.  

Clarinet Quintets – W. A. Mozart

Anton Stadler murió en 1812, tan solo un año después de que C. M. von Weber escribiera en Munich para el gran clarinetista Heinrich Bärmann el Concertino y los dos Conciertos con orquesta. Tras este prolífico encuentro, Weber empezó su “Gran Quinteto”, composición que escribió de forma itinerante, finalizándola en 1815, justo hace ahora 200 años.

Clarinet Quintets – C. M. von Weber

Bärmann tocaba un clarinete con más llaves y más elaborado que el de Stadler, lo que permitía desarrollar un virtuosismo difícil de imaginar tan solo veinte años antes. Esta cualidad no convirtió a la obra en una vana pieza de lucimiento. Al contrario, el Quinteto tiene la virtud de amalgamar las características de los géneros Música de Cámara y Concierto, y es recipiente de toda la carga dramática de la ópera alemana romántica, la fantasía, el humor, los elementos populares, el alcance melódico y pathos de un compositor que –nunca ha sido esto suficientemente destacado- ejerció una decisiva influencia en hechos aparentemente antagónicos como pueden ser tanto el posterior desarrollo de la ópera por parte de Wagner como la composición por parte de Brahms de todos sus opus dedicados al clarinete tras haber escuchado el Concierto nº 1 en fa menor en interpretación de Richard Mühlfeld.

José Luis Estellés, prólogo a ‘Clarinet Quintets’

Críticas al Disco

Melómano de Oro, Marzo 2016.
La reinvención del clarinete. […] El repertorio se aborda con una enorme sensibilidad y un conocimiento profundo del clarinete por parte de Estellés, que se desenvuelve con tal soltura y elegancia que aporta una gran frescura a estos quintetos.

MELÓMANO / Anahí Quirós, Marzo 2016

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