Salvador Bacarisse – Conciertos (Piano, Violín, Violonchelo)

Bacarisse Conciertos

Concierto para piano y orquesta nº 4 en re mayor, op. 88 (1953)*

  • 1. Allegro con brio [08:28]
  • 2. Adagio molto [04:18]
  • 3. Allegro scherzando [05:36]

Capricho concertante para violin y orquesta, op. 70 (1952)*

  • 4. Allegro vivo [08:20]
  • 5. Andante molto maestoso [05:33]
  • 6. Allegro giusto [08:39]

Concierto para cello y orquesta en la menor, op. 22 (1935)*

  • 7. Allegro appassionato e molto mosso [16:11]
  • 8. Molto adagio [05:41]
  • 9. Allegro molto vivace [06:43]

*Primera grabación mundial

La recuperación del repertorio español olvidado

La grabación en CD de tres obras de Salvador Bacarisse tiene un interés que va más allá de la recuperación de repertorios olvidados: nos ayudará, sobre todo, a hacer más complejo, más rico en matices, menos rico en clichés y simplificaciones, nuestro entendimiento de la música de los exiliados.

Los exilios son terreno abonado para la proliferación de clichés, falsas dicotomías y arquetipos simplistas. ¿Dónde colocar, en una historia de la música nacional, a aquellos que fueron expulsados de la nación? ¿Cómo integrar su música en las historias que conocemos o cómo forjar otras historias?

Al vértigo de entender desde fuera las tragedias personales se añade la dificultad de buscar sitio a los transterrados en una historia de la cultura que entendemos según criterios nacionales. No ayuda tampoco, en el caso de los compositores españoles exiliados tras la Guerra Civil, el desconocimiento en el que permanece todavía gran parte de su producción.

Los conciertos de Bacarisse antes y después de la Guerra Civil

En 1923, su poema sinfónico La nave de Ulises gana el Premio Nacional de Música, y no se estrena en la fecha anunciada al negarse los instrumentistas a ejecutarlo. Es este un clásico escándalo modernista (como los de la Consagración de la primavera o el Skandalkonzert de la Segunda Escuela de Viena) que sitúa a Bacarisse como un compositor revolucionario, demasiado vanguardista para el Madrid de la época, un enfant terrible.

Lo confirman como tal, en los diez años siguientes, su nombramiento como director artístico de Unión Radio Madrid, en la que difunde la música contemporánea española; su presentación, junto a otros siete jóvenes compositores, como parte del Grupo de los Ocho en 1930; y su polémica participación en la Junta Nacional de Música y Teatros Líricos de la Segunda República.

Cuando la Guerra Civil comienza, Bacarisse sigue al gobierno republicano a Valencia, y poco antes del triunfo definitivo de las tropas franquistas cruza a pie junto con su familia los Pirineos. Asentado finalmente en París, Bacarisse escribe allí tres cuartas partes de su producción, en prácticamente todos los géneros, hasta su muerte en 1963, mientras trabaja como redactor en Radio París (emisoras en lengua española de Radio France).